


























Sabemos que el deporte es una actividad indispensable para el hombre, especialmente, para los jóvenes y adolescentes en edad escolar, no sólo por el beneficio que implica para la salud, sino también para la formación integral y el carácter de los jóvenes que practican alguna actividad deportiva, sobre todo las actividades grupales. Es por este motivo que el Club de Leones de Campana, se hizo eco de una solicitud de
Por ello, el Presidente: León Néstor Rezzano y el Léon Andrés Basaldúa, se hicieron presentes en dicho establecimiento, para entregar pelotas para distintas actividades.
El Director de la institución, Ismael Rodríguez y
Si bien existe una profunda controversia en el tema de las microondas y su efecto sobre la salud humana, también es cierto que los fenómenos tecnológicos modernos suelen mostrar sus efectos adversos luego de muchos años, cuando ya han afectado a parte de la humanidad. Una información sí resulta fidedigna, y es la que deriva del calentamiento de plásticos. La fluencia del material que le da origen, no garantiza la solidificación plena de la masa componente, con lo cual puede persistir cierta inestabilidad de las poliolefinas, o los compuestos originales del plástico básico. Las moléculas no solidificadas, pueden liberarse, en forma liquida, como dioxinas, y afectar el producto contenido en el envase de plástico, este fenómeno se acelera o cataliza si el plástico es calentado en microondas, al pretender calentar el producto contenido.
Convengamos que el plástico es un material artificial derivado del petróleo, y su composición es altamente inestable, tiene un limite de fluencia bajo, y si se quema produce una emanación gaseosa nociva para la salud.
Esta discusión viene teniendo cada día mas fuerza y existen ya varias advertencias de
El Dr. Edgard Fujimoto, gerente del Programa de Bienestar del Hospital Castle de
Dice Fujimoto: “la combinación de plástico, temperaturas elevadas y grasa, libera las Dioxinas en forma de vapor, que van a dar a la comida y, claro a nuestro cuerpo. Las dioxinas son toxinas venenosas y carcinógenas, sumamente tóxicas para células de nuestro organismo.” “No hay que usar ningún tipo de plástico en el horno de microondas aunque sean platos, tazas o vasos. Es preferible usar vajilla de cerámica o pirex –cristal templado-barro o vidrio. Muchos de los envases de plástico o cartón, contiene parafina, que también le producen enfermedades al organismo.” “La dioxina también se libera en el frío del refrigerador. Los compuestos de la dioxina causan cáncer, sobre todo de mama. Y otra cosa importante cuando se tapa la comida con Klenn-Pack, o Ega-Pack, (film de polietileno) cuando la comida está todavía caliente, el plástico suelta luego dioxinas venenosas sobre la comida. Use mejor toallas de papel.”
El articulo sigue, revalorizando la calidad del vidrio como envase para productos a conservar, tanto en frío como para calentar en microondas.
Reitero se trata de una discusión instalada, que tiene sus defensores y sus detractores. Pero, mientras se dirime la cuestión podemos adoptar la sana costumbre de volver a los envases de vidrio.
“La ciencia urbanística moderna ha puesto plenamente en evidencia que la utilización en la ciudad de los más maravillosos e inesperados recursos de la técnica no debe ni puede excluir el aprovechamiento intensivo de los elementos naturales. La ciudad como el árbol no puede desligarse de la tierra que la sustenta.”
Extracto del Manifiesto del Símbolo del Urbanismo, Noviembre de 1934,
Carlos M. Della Paolera.
El Dia del Urbanismo se celebra a partir de
Esta conmemoración pretende recordar acciones necesarias para el bien común como el aumento de parques y zonas recreativas, la remodelación de algunas áreas ciudadanas, la terminación de obras de desarrollo urbano, la descongestión de zonas superpobladas y aquellas medidas que disminuyan la contaminación del aire y del agua. A continuaron se transcriben las palabras de Carlos Maria Della Paolera, justificando la conmemoración de la ciencia urbanística.
“En esas colmenas humanas que son las grandes ciudades modernas se a roto el equilibrio razonable entre la obra artificial y los elementos de vida que generosamente nos brinda la madre naturaleza. Siguiendo los más variados rumbos en sus investigaciones, los urbanistas de todo el mundo han llegado a la conclusión de que es necesario reconquistar el aire, el sol y la vegetación para el ambiente de la ciudad moderna. Las teorías y realizaciones urbanísticas más opuestas concuerdan con el objetivo final consistente en asegurar la unión intima de la ciudad con la tierra viviente, dando amplia entrada a la naturaleza entre las masas inertes de la edificación urbana.
La ciencia urbanística ha puesto plenamente en evidencia que la utilización en la ciudad de los mas maravillosos e inesperados recursos de la técnica no debe ni puede excluir el aprovechamiento intensivo de los elementos naturales. La ciudad como el árbol no puede desligarse de la tierra que lo sustenta.
Durante mucho tiempo hemos creído por una falsa asociación de ideas. que el progreso edilicio consistía en llenar con edificaciones todo terreno baldío.
Pero de este error podemos por lo menos obtener una conclusión evidente y es que cuando la edificación compacta alcanza una extensión importante se produce en la ciudad un estado de desequilibrio que afecta profundamente la regularidad de sus funciones biológicas, vale decir, que hemos confundido progreso edilicio con desarrollo anormal o deformación patológica del organismo urbano. El progreso urbano no consiste en invadir ciegamente los terrenos con la edificación sino edificar conscientemente donde corresponde después de haber asegurado la formación y conservación del espacio en que debe dominar la naturaleza. Facilitando la entrada del aire puro y del sol vivificante al interior de las viviendas y de los barrios que se crean. Permitir que las viviendas de los seres humanos se amontonen desorganizadamente, en el medio de las impurezas de un aire cargado de humo y gases deletéreos y produzcan así ambientes antihigiénicos y nocivos a la conservación y mejoramiento de la especie, significa incurrir en un anacronismo que contrasta violentamente con el grado de adelanto a que ha llegado la civilización.
Felizmente la reacción salvadora provocada por el Urbanismo en estos últimos tiempos no ha tardado en propagarse por todo el mundo. Luchando al comenzar contra la rutina y el escepticismo, los urbanistas quieren que la vida entre con el aire y el sol en todas las viviendas y que el niño se desarrolle y vigorice en ambientes propicios en contacto íntimo con los dones y esplendores de la naturaleza. Todas las concepciones del Urbanismo moderno revelan esa preocupación fundamental. Desde la composición urbana de orden monumental hasta las más modestas organizaciones del tipo ciudad-jardín expresan hoy claramente que los espacios verdes integran todas las nuevas creaciones urbanísticas y penetran hasta en sus más sutiles ramificaciones como elementos de equilibrio de la obra artificial. Los sistemas de parques forman hoy, conjuntamente con las redes de tránsito, el esqueleto arquitectónico de la ciudad moderna. La reconquista de la ciudad por la naturaleza es una ofrenda promisoria de salud y belleza para el hombre de la urbe. Las generaciones futuras podrán apreciar los resultados del esfuerzo que ha prodigado el Urbanismo en esta cruzada de regeneración de las condiciones de vida de la sociedad humana.
Noviembre de 1934.
CARLOS M. DELLA PAOLERA
Director Técnico del Plan de Urbanización.